Al igual que el resto de los estados del norte del país, en todas las regiones de Tamaulipas los platillos principales se elaboran con finos cortes, pues la calidad de la carne es muy reconocida, pero gracias a las aguas del Golfo de México que bañan sus costas, pescados y mariscos disputan el lugar de honor.

Las opciones rebosan, ya sea platillos regionales, estatales, nacionales e internacionales, aunque destaca el cabrito (asado y al pastor), el cual pugna –en sabor y calidad– la supremacía con los estados vecinos de Nuevo León y San Luis Potosí. No olvide degustar jaibas rellenas, salpicón de jaiba, adobo de pescado –negrilla, robalo, huachinango–, camarones, cortadillo de res y puerco, pescado en salsa de pan, tamales de chilpán, de carne seca o de calabaza con camarón, así como las gorditas de maíz rellenas de diferentes guisos.

Tradición culinaria

En Ciudad Victoria hay múltiples opciones, como el restaurante San Jorge (Bldv. Tamaulipas esquina con Zacatecas), en donde se ofrecen algunos de los platillos más tradicionales: el cabrito y la machaca con huevo acompañados de tortillas de harina, hechas a mano, además de sus cortes finos.

En La Pesca, localidad de Soto la Marina, destacan los restaurantes Arribada Veracruzana de mariscos y pescados, y Costa Lora, en donde se recomienda desayunar camarones con huevo o machaca con huevo; todos los platillos se preparan al momento. Ambos locales están ubicado en la avenida Principal.

En el Pueblo Mágico de Mier, la mejor opción es el restaurante La Hacienda (calle Cuauhtémoc), en donde los platillos son abundantes en sabor y tamaño; la especialidad son las milanesas –de res y pollo–, chiles rellenos y chuleta de puerco (en múltiples y variadas formas); muy recomendables el bistec entreberado (con tocino) y las fajitas gratinadas (con chiles morrón y serrano y queso asadero). Las generosas porciones bien pueden ser para dos y hasta tres comensales.

Ir a Jaumave y no comer gorditas es como no haber ido, pues es el más típico antojito del lugar. Están hechas a mano con masa de maíz y se cocinan al comal con leña, lo que le proporciona un sabor ahumado. Se rellenan de huevo con chicharrón, huevo con chile y queso con chile; todos son cocinados con chile piquín. Pedro Báez Vázquez se ha hecho famoso por ser el creador de las Gorditas de Jaumave. Su negocio está ubicado en la calle Blas Uvalle, en el centro del pueblo.

Tula no sólo es mágico por su arquitectura e historia, sino por su gastronomía, un placer para el visitante. Las “enchiladas tultecas” es su plato distintivo. Se hacen con tortilla a mano, se enchila con cascabel y se sirven con papas y zanahorias hervidas, chorizo, repollo y cebolla, al final se decora con queso fresco. En el local de José María Morales y Micaela Camacho, Susana Maldonado, dentro del mercado, se ofrece la receta original. Las nieves orgánicas también son una tradición en Tula, gracias a Cactu nieves, local ubicado frente a la presidencia municipal, que desde hace varias décadas ofrece estas delicias elaboradas con frutos de la región: grangeno, garambello, pitaya, mezquite, biznaga y tepolilla.

La gastronomía, un motivo más para visitar este estado de sabores celestiales.

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