Por Norma Esqueda

Si te gusta vivir experiencias únicas, llenas de sensaciones, te presentamos seis opciones originales para despedir este 2018 y recibir el Año Nuevo con mucha energía y sin miedos.

Destellar entre luces
Laguna de Manialtepec, Puerto Escondido, Oaxaca
La aventura inicia a sólo 15 minutos de Puerto Escondido, en la laguna bioluminiscente de Manialtepec. Un paisaje aún virgen donde no hay hoteles que contaminen la vista; es el punto donde se unen mar y laguna.

El recorrido nocturno es en lancha o kayak por manglares, acompañado sólo por la luz de las estrellas y el discreto sonido de las aves acurrucadas en sus nidos. La estela de luz que los botes van dejando en su andar es espectacular, pero eso no es todo, pues al momento de sumergirte en el agua, se forman figuras con los microorganismos alrededor de tu cuerpo y brillas como si fueras una enorme luciérnaga.

El agua de la laguna brilla cuando es agitada. La bioluminiscencia se debe a que está poblada de millones de microorganismos conocidos como dinoflagelados, los cuales poseen una molécula llamada luciferina, que al entrar en contacto con el oxígeno, produce un fotón luminoso; una chispa de luz que integrada a los miles de organismos ahí reunidos, produce unas imágenes fascinantes a la vista. Una experiencia mágica que en muy pocos lugares del mundo se puede vivir.

Liberar tortugas
Puerto Vallarta, Jalisco
En Puerto Vallarta el curso de la naturaleza experimenta un bello proceso para conservar y preservar la vida de las tortugas, una especie en peligro de extinción.

La liberación de tortugas no sólo es una actividad formativa y cultural, ya que se aprende mucho sobre estas criaturas marinas, sino también emocional, pues se contribuye a una noble causa: preservar esta especie.

De agosto a diciembre distintas variedades de tortugas marinas, como la Golfina, la Prieta, la Laúd y la Carey realizan el desove en las playas de Puerto Vallarta. Es todo un espectáculo ver los cascarones romperse y admirar cómo la arena cobra vida con docenas de tortuguitas que se encaminan al mar. Es impresionante observarlas recién nacidas, luchando y esforzándose por alcanzar el mar y sumergirse a lo que será su travesía de supervivencia.

Los esfuerzos por conservarlas radican en el respeto del lugar que las tortugas eligen para desovar hasta el cuidado de las crías al nacer y, por supuesto, hasta el momento de brindarles su libertad.

Nadar con tiburones
Veracruz, Ver.
Si te gusta sentir la adrenalina al máximo, en el Acuario de Veracruz puedes tener un impresionante acercamiento con los tiburones aleta de cartón, especies de más de dos metros de longitud.

Para vivir esta emocionante hazaña, lo mejor es destinar una mañana completa en el acuario. Todo comienza cuando llegas al tiburonario y te dan un traje de neopreno y un visor. La actividad se hace en grupos reducidos con un buzo profesional, quien te platicará sobre los tiburones.

Después te introduces en una caja de acrílico que tiene orificios por los que sacas una barra para alimentarlos. En cuanto les ofreces la comida, se acercan para tragarse el trozo de pescado. También podrás observar cardúmenes de peces de diversos tamaños, destacando los sábalos y jureles.

A través del majestuoso túnel de seis metros de longitud o de la ventana principal, también se pueden apreciar tiburones tigre, especie que el acuario mantiene por periodos de siete años y después los libera para monitorearlos vía satélite.

Pasear en globo
Tequila, Jalisco
Volar en globo es una extraordinaria aventura, pero hacerlo sobre los campos de agave azul, es una sensación inimaginable. La emoción comienza desde que escuchas el estruendo del quemador al encenderse, ya que con el vapor caliente que emana, se inflan los enormes globos y en cuestión de minutos están listos para surcar los cielos de Tequila.

Se realiza al romper el alba, cuando el sol aún no calienta el ambiente y las ráfagas del viento son serenas. También te permite admirar el amanecer y vislumbrar el reflejo del sol en las montañas que dan vida a los agaves de tequila.

Conforme se va elevando el globo, se va teniendo la sensación de tocar las nubes y los volcanes que rodean la ruta del tequila. Dentro del recorrido se tiene una panorámica de Amatitán, desde donde es posible distinguir su parroquia, rodeada de las pintorescas casas de un pueblo bastante acogedor.

Después de un recorrido de 45 a 60 minutos, dependiendo de las condiciones climáticas, podrás degustar la cocina tradicional mexicana en la región de Tequila y disfrutar de la bebida que se ha posicionado a lo largo del mundo.

Pescar y acampar
Laguna La María, Colima
A las faldas del volcán de Colima se encuentra la laguna La María, otrora caldera volcánica, que tiene una increíble vista hacia el volcán de Colima. Existen senderos alrededor del parque por donde se pueden hacer caminatas, apreciar venados, una amplia variedad de aves y recorrer los cafetales adyacentes.

Estas formaciones de agua son ideales para desconectarte de la rutina y entrar en contacto con la naturaleza. Aquí, además de contemplar el volcán y los hermosos paisajes, es posible organizar un día de campo, tomar un paseo en lancha, pescar, hacer senderismo e incluso acampar o quedarte a dormir en cabañas de la zona.

Desde ciertos puntos se puede apreciar el majestuoso volcán de Colima; si quieres explorar más allá, puedes caminar por los senderos que te llevan hacia el mirador. El recorrido es brusco, emocionante y divertido. En el trayecto te puedes topar con mapaches, armadillos y venados. Por la noche, apreciar un cielo estrellado y con luna, es muy relajante.

Volar en parapente
Chalchihuapan, Puebla
La tranquila y colonial ciudad de Puebla ofrece alucinantes lugares para realizar deportes de aventura. En Chalchihuapan, a 16 km de la ciudad, entre Atlixco y Puebla, se ubica el cerro de San Bernardino, a 2,210 metros de altitud. Esta elevación con sus ráfagas de viento te permite practicar vuelo libre en parapente.

Al llegar al cerro la adrenalina empieza a aumentar al sentir la fresca brisa en el rostro, pero la descargas cuando te lanzas al vacío, aprovechando la pendiente. La intensidad del vuelo depende de la hora en que decidas volar: suave por la mañana, térmico a mediodía y fuerte por la tarde.

La sensación de estar a merced del viento, dejando de tener contacto con el suelo y de volar, es una de las emociones más extremas y agradables que puedes vivir en el parapente. Además, la altura te permite tener vistas espectaculares de los cuatro volcanes de la región: Popocatépetl, Iztaccíhuatl, La Malinche y Pico de Orizaba.

Esta actividad, que te transforma en hombre-pájaro, te permite tener una maravillosa perspectiva desde las alturas.

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