Revista Altitud – Rio Grande Valley: El encanto texano

Un recorrido por El Valle te permitirá descubrir por qué este lugar fascina a los mexicanos.

McAllen: La esencia de El Valle
Festival Parade
Viajar se ha convertido en uno de los placeres del hombre moderno. Quienes se aventuran a visitar otro país saben que encontrarán algo distinto a lo que usualmente ven todos los días en su cotidianidad. Por esta razón, siendo alguien que busca conocer lugares y personas nuevas, decidí realizar un viaje por los Estados Unidos de Norteamérica. Específicamente, decidí visitar el Rio Grande Valley, en el estado de Texas, porque es un área que abarca varias ciudades rodeadas de naturaleza exuberante. La primera ciudad que visité fue McAllen, una ciudad popular por sus centros comerciales, donde el cliente más exigente puede encontrar todo lo que busca. No obstante, es más de lo que comúnmente se piensa, pues es una ciudad con atractivos que van desde la gastronomía hasta la observación de aves.

Después de instalarme, me propuse recorrer las calles comenzando por los lugares que, si se va en familia, son necesarios: las tiendas. Así, a unos pasos del aeropuerto se encuentra La Plaza Mall, un centro comercial que alberga a más de 150 tiendas, en las que se puede conseguir desde cosas para el hogar hasta ropa de marcas exclusivas de diseñador. Caminé por sus tiendas pensando en mi hijo que me pidió un par de botas y algunas camisas texanas, y poco a poco me di cuenta que este amplio escaparate no sólo es un lugar para comprar, es un lugar de encuentro entre familias o amigos, para pasar el tiempo juntos. Este amplio espacio reúne y congrega familias.

A partir de este encuentro con la ciudad, una idea se apoderó con fuerza de mi mente: visitarla con mi hijo; no tuve mayores dudas al respecto cuando en una charla casual, me enteré que en esta ciudad se realiza el Festival McAllen Holiday Parade, un gran desfile que involucra a toda su comunidad. Con la alegría de niños y adultos por igual, se pueden recorrer las calles en carros alegóricos, al lado de las bandas de las escuelas locales, o viendo los globos inflables de personajes animados y pasar un momento familiar celebrando la próxima navidad. El 2 de diciembre es la fecha para que quienes estén en la ciudad se sorprendan al ver cómo se iluminan las calles de la McAllen con el júbilo de los más pequeños.

El desfile comienza a las seis de la tarde con una ruta de 2.5 kilómetros de largo: comienza en McAllen Veterans Memorial Stadium, y se dirige hacia el sur por Bicentennial Boulevard hacia la avenida Business 83.

Maratón de McAllen
Después de conseguir las camisas para mi hijo, al buscar relajarme un poco al aire libre, encontré varios parques a lo largo de la ciudad, y descubrí que tienen una infraestructura bien cuidada: llenos de árboles, con estacionamiento y todas las comodidades que uno pudiese esperar de un área verde inmersa en plena ciudad. Pensando en cómo sería estar con mi esposa e hijo, elegí visitar el Fireman’s park, ya que sus amplios espacios podrían servirnos para correr o andar en bicicleta; además, en su pequeño muelle podríamos pescar o sólo pasar la tarde en familia. Luego me dirigí al Municipal Park, y al llegar ahí imaginé a mi hijo conectando un cuadrangular en sus canchas de béisbol, a mi esposa asoleándose junto a la alberca pública, y a mis sobrinos corriendo por los juegos. Estos parques limpios y sin la afluencia habitual que veo en mi ciudad, me hicieron pensar en cómo se pueden aprovechar los espacios públicos en beneficio de la comunidad.

Caminando por esos parques recordé que habitualmente suelo ejercitarme junto a mi familia, y pensando en ello, descubrí que existe un maratón que se correrá el 21 de enero de 2018, con las modalidades de 21 y 42 km. Inicia a las 7:00 am, y debido a que el clima promedio de Texas oscila entre los 10° y los 22°, y a que el terreno es plano, se podrán esperar mejores marcas para quienes se animen. Además, sus resultados pueden ayudar a clasificarse para el maratón de Boston. Después de reflexionar lo que significa competir, me pregunté si podría completar la competencia. Sería un buen reto, que seguramente sobrepasaría, al escuchar los gritos de apoyo de mi familia.

Delicias texanas
Después de recorrer esos parques y descubrir tantas opciones, mi apetito se había abierto, así que decidí conocer un lugar que mostrase la esencia de Texas y que, a la vez, pudiese llevar a la familia a comer ahí en algún momento. Por ello, visité el restaurante Texas Roadhuose, en 1224 E. Jackson Ave, un establecimiento con cierto ambiente rústico, por sus acabados en madera. Aunque la decoración deportiva, junto con sus televisiones de última generación trasmitiendo algunos partidos, me daba la sensación de estar entre la tradición y modernidad que caracteriza a este estado. Notando lo anterior, al momento de ordenar, opté por un sirloin, con camarones fritos y puré de papa con queso y tocino, ¡una gran decisión! Pues brindó a mi paladar ese sabor texano que andaba buscando.

Mercedes: Tradición vaquera
Como le había prometido a mi hijo unas botas, me dirigí a la ciudad de Mercedes, que está a 20 minutos de McAllen, cuna de las botas texanas. Así, fui a Camargo’s Western Boots, ubicada en 710 W 2nd St, una tienda que desde su exterior da la sensación de estar ante un clásico de Texas, ya que su fachada se asemeja a un edificio del Viejo Oeste. Al entrar, no pude dejar de asombrarme con la variedad de botas que se exhiben, tanto por los diseños, pues hay desde los Dallas Cowboys hasta autos, como por los materiales: algunas hechas de mantarraya o lagarto. Dignas de cualquier concurso.

RGV Premium Outlets
Después de comprarle sus botas a mi hijo, fui a buscar un regalo para mi esposa al Rio Grande Valley Premium Outlets, ubicado en 5001 E Expy 83, un amplio conjunto de tiendas, por el que caminé relajadamente, observando no sólo ofertas, precios y productos, sino también a la gente. El andar de las familias, con la alegría de reunirse y conversar, me pareció una bella estampa que me recordó cuando voy con mi familia de compras.

Edinburg: Hechizo y naturaleza
Universidad
Como las botas en Mercedes me recordaron mis años de universitario me pareció una idea interesante visitar la Universidad de Texas, campus Rio Grande Valley, que se encuentra en la ciudad de Edinburg. Llegué al campus recordando cuando conocí a mi esposa y pensé que a mi hijo le gustaría estudiar aquí. Caminé por el campus y noté la comodidad con la que se desenvuelven sus estudiantes al ir de un salón a otro, recorriendo sus amplios pasillos. Admiré la felicidad con la que charlaban bajo los árboles o se divertían corriendo unos tras otros.

Ciclopista
Con el ánimo renovado después de visitar la universidad, y recordando aquellos años, decidí buscar si en Edinburg se podía rentar una bicicleta. Descubrí que se puede gozar de este servicio por tan sólo dos dólares la hora, y así recorrer a mi ritmo los quince parques públicos de la ciudad, a través de sus ciclopistas. Así que me monté en una bici para ver cuáles parques le agradarían a mi familia, y visité el Municipal Park, que tiene un lago con agua cristalina donde viven más de cincuenta patos que son una alegría para niños y adultos por igual. Luego, llegué al Cenizo Park, enmarcado entre casas. La verdad no esperaba encontrar un espacio tan amplio, lleno de árboles, con bancas para comer en familia, baños y bebederos; con todas las comodidades que podría exigir mi esposa, así que lo anoté para un próximo viaje.

Instalaciones deportivas
Luego de mi recorrido en bicicleta por la ciudad, y al recordar que mi hijo es aficionado al futbol, decidí visitar el H-E-B Park, casa de los Toros de Rio Grande Valley Futbol Club, para disfrutar un partido e invitarlo a venir después. Este parque no sólo alberga un estadio, sino que cuenta con un anfiteatro y un terreno de 3.6 hectáreas de áreas verdes, un espacio al aire libre para uso recreativo, donde se pueden realizar festivales y otras formas de entretenimiento para la comunidad.

Weslaco: Lujo y aire fresco
Club de Golf Tierra Santa
Al llegar al Club de Golf Tierra Santa, el cual se encuentra en 1901 Club de Amistad, para practicar mi swing, noté no sólo el campo bien cuidado, con su césped como si fuese una alfombra, sino la disposición del campo, las veredas, los árboles, y la dificultad en algunos hoyos. Me dispuse a jugar y recorrer los 18 hoyos y, mientras lo hacía, recordaba a mi esposa cuando me acompaña a practicar algunos fines de semana y lo mucho que me alienta a ser mejor, pensando que le agradaría observar alguna de las muchas aves migratorias que cruzan por esta zona de Rio Grande Valley.

Mid Valley Airport
Al dejar el club de golf, hice una parada para conocer el Mid Valley Airport, ubicado en 1909 Joe Stephens Ave. Un aeropuerto, ubicado privilegiadamente entre McAllen y Harlingen que, en una próxima visita, será la opción para venir con la familia a visitar Rio Grande Valley o con los socios en el avión privado de la compañía, para buscar oportunidades de negocio en la zona.

Harlingen: Honor y disciplina
Después de conocer el aeropuerto, quise visitar una de las más afamadas escuelas de El Valle, la Marine Military Academy, ubicada en 320 Iwo Jima Blvd, en la ciudad de Harlingen, a 30 minutos del aeropuerto. Como sabía que aparte de ser un internado, también existe un campamento en el que participan muchos mexicanos, quise saber al respecto por si le interesara a mi hijo. Al entrar, quedé impresionado por su extensión, ya que dentro de sus 53 hectáreas se encuentra el imponente Iwo Jima Monument: el molde original con el que se erigió el famoso Marine Corps War Memorial en Washington D.C.

Al recorrer las instalaciones, imaginé a mi hijo caminando por sus pasillos siendo un estudiante más, y quedé asombrado con la limpieza, el orden y la disposición para que los alumnos puedan ir a sus clases en la mañana, impartidas por ex marines, y hacer las actividades deportivas por la tarde, con la posibilidad de hacer el mismo entrenamiento que los marines.

Es una escuela que vive la multiculturalidad en sus pasillos, ya que hay estudiantes de más de 10 países distintos. Al platicar con ellos, mostraron su entusiasmo y gran preparación para el futuro. Llamó mi atención que la mayoría están enfocados hacia el liderazgo; todos buscan ser el mejor, y la escuela los recompensa si lo logran. Con una férrea disciplina, basada en los marines de los Estados Unidos, los jóvenes van adquiriendo los valores que los acamparán a lo largo de sus vidas, compromiso y actitud por destacar en sus estudios y los deportes.

 

 

Comments are closed.