Al llegar al aeropuerto de McAllen nuestra primera impresión fue la facilidad y rapidez con la que nos trasladamos desde el avión de Aeromar hasta la puerta principal, donde ya nos estaba esperando el autobús (shuttle) de nuestro hotel favorito: Holiday Inn Express, que está a menos de cinco minutos de La Plaza Mall.

Ahí nos encontramos con una magnífica habitación de dos camas (Queen Size) por $79 dólares, pero por $10 más, preferimos la suite. Cuenta con Wi-Fi, desayuno y su “Hora Feliz” con botanas y bebidas de lunes a jueves.

Después de buscar las ofertas de McAllen en la aplicación Discover STx en español (Descubre lo mejor de McAllen), organizamos nuestro propio tour y aprovechamos la disponibilidad del shuttle, que nos llevó hasta Dave & Buster’s, donde no pudimos resistir probar una margarita de fresa con cubos de hielo de sandía; también había para escoger hamburguesas botaneras, ensalada griega, banderillas de carne hawaianas y unos pastelitos de queso.

Una vez satisfechos y después de ver un partido de futbol americano, nos dirigimos a los juegos y compramos una tarjeta de $20 dólares (al mostrar la llave del Holiday Inn Express nos bonificaron el costo). Ahora sí estábamos listos para disfrutar de los espectaculares videojuegos; nos dejaron pasmados, parecía que estábamos en una batalla de Star Wars. Una experiencia que nos permitió cerrar un día maravilloso. Allí abordamos de nuevo el shuttle hacia La Plaza Mall, donde encontramos ofertas extraordinarias.

Durante nuestra estancia nos sentimos como en casa: todos nos trataron con tanta amabilidad y respeto, que su calidez y servicio son, sin duda, otro de los atractivos de McAllen.

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