Durante 12 días, Aline Lozada (@alinaeunice) realizó un viaje por la península de Yucatán. Durante su trayecto, realizó una narración extraordinaria que nos permite compartir su experiencia y darnos unas ganas locas de visitar una de las regiones más mágicas del país.

Lee la narración completa en su blog.

 

III. Calakmul

[…] Las nueve de la noche. La luz de energía solar del Campamento Yaak Xe nos indicó que habíamos llegado. Se escuchaban murmullos de personas, entre la multiplicidad de los sonidos de la selva. Ahí nos recibió Don Fernando, un autoexiliado de la Ciudad de México desde hace treinta años, quien ya atendía a un grupo de franceses que cenaban a la luz de las velas.

Amanecimos entre sonidos de insectos y gruñidos de los monos araña. Para ir a la zona arqueológica nos colamos con el grupo y ahí conocimos a Cyril y Leo, él y ella, un par de franceses que aunque parecían pareja no lo eran, ellos eran amigos desde una década atrás y suelen hacer viajes largos juntos.

La zona arqueológica es bella por su arquitectura, sí, pero en lo personal me impresionó que aquella majestuosidad maya haya sido construida en medio de la selva a una temperatura en la que el calor hace fluir el sudor sin cesar. La maleza aún cubre varias de las construcciones, pero se puede subir a las dos principales. Desde arriba y hasta donde llega la vista todo se ve verde, parecen pinceladas que varían entre el verde oscuro y el claro. Sólo verde selva y azul cielo, no más. Entonces uno puede más que sentarse o acostarse, cerrar los ojos y recibir los rayos del sol con la felicidad de estar en un lugar histórico, desconocido para muchos por su lejanía de la “civilización”. […]

 

¡No te pierdas los 7 capítulos de su fascinante relato! Encuéntralos aquí.

 

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