Por Norma Esqueda

Sin importar en qué época del año llegues, Colima te recibe con un clima cálido, perfecto para caminar por la ciudad, realizar algún deporte acuático, recorrer sus playas y visitar un gran número de atractivos turísticos.

Colima: Calidez y armonía
La ciudad de Colima es la capital del cuarto estado más pequeño del país, pero a pesar de su extensión, está lleno de atractivos turísticos tan variados, que incluyen paisajes muy atractivos y contrastantes como playa, nieve, zonas arqueológicas y volcanes, además de sitios históricos y culturales.

Una vez en la ciudad, nos dan la bienvenida sus palmeras, una gran cantidad de ellas adornan sus plazas, avenidas y residencias, razón por la que se le llama la Ciudad de las Palmeras.

Es una localidad plácida y segura que cautiva a sus visitantes por la calidez de su gente, la belleza de sus edificaciones y la tranquilidad del ambiente. El ritmo de vida de la ciudad oscila entre la modernidad y la serenidad. Te recomendamos caminar por sus calles para descubrir la riqueza colonial en algunas de sus edificaciones.

Un punto clave para visitar es el Centro Histórico, el lugar perfecto para admirar la arquitectura. Desde aquí es posible observar la Basílica Menor Catedral de Colima, el Palacio de Gobierno, los Portales de Morelos, el Teatro Hidalgo y los andadores Constitución y Torres Quintero, donde se pone un tianguis artesanal y venden bebidas tradicionales, como el agua de coco, la tuba, el bate, el tejuino o ponche de frutas tropicales, así como alimentos típicos y no tan típicos de la región.

Para conocer sobre su historia, tradiciones, cultura, una visita obligada es ir a los museos, en donde vivirás una experiencia gratificante para conocer la vida y costumbres de los colimenses. Por sus cortas distancias, es posible recorrer sus cinco museos principales en un día: Museo de Arte Contemporánea, Museo de Esculturas de Occidente, Museo del Palacio de Gobierno, Museo Griselda Álvarez y el Museo Universitario de Artes.

Para disfrutar con la familia un día lleno de sol y convivencia, una buena opción es el Parque Regional Metropolitano, denominado el “pulmón ecológico” de la ciudad, con 22 hectáreas de extensión y árboles enormes, un zoológico con más de 600 animales, lago, albercas, museos y artesanías.

Otro atractivo es el Parque Piedra Lisa, que se divide en tres ejes: el parque infantil Piedra Lisa, la Rotonda de los hombres y las mujeres ilustres y el Museo de la Ciencia y la Tecnología.

Todo está muy cerca (en promedio a 10 minutos de distancia), por lo que es posible hacer un tour por toda la ciudad y conocer cada una de sus bellezas naturales y culturales. Después de la visita a la ciudad, es momento de relajarnos y de tomar camino hacia otro de los puntos que enamoran en Colima.

Manzanillo: Paraíso tropical
Nuestro país tiene un gran número de atractivos turísticos, como sus paradisiacas playas. Algunas más concurridas que otras, pero todas ofrecen mucho por descubrir y hacer, como Manzanillo.

Un destino que se distingue por su naturaleza, como lagunas, ríos y montañas, así como por sus modernos complejos hoteleros de estilo mediterráneo, morisco y mexicano, iluminados por sus impresionantes amaneceres.

Si lo que buscas es una tarde tranquila, el Centro Histórico es el lugar indicado. Durante tu recorrido podrás admirar sus edificios blancos, andadores peatonales, calles tranquilas y gente amable, que a tu paso te saludarán como si te conocieran desde hace mucho tiempo.

Un buen lugar para descansar y observar la vida de los lugareños, es el Jardín Álvaro Obregón, desde donde podrás admirar su quiosco estilo colonial, las fuentes danzarinas de cantera que engalanan un espectáculo nocturno.

Otro atractivo es el Monumento “El Pez Vela”, un ícono de la ciudad costera, digno de admirarse. La escultura fue creada por el artista chihuahuense, Sebastián. Un diseño que realza el origen de la bahía de la ciudad.

Después de un recorrido para conocer la vida alegre y relajada de la ciudad, es momento de realizar otras actividades. Al estar cerca del mar, Manzanillo es ideal para la práctica de los deportes acuáticos, como esnórquel y buceo, además de pesca deportiva, pues es una región perfecta para quienes son aficionados de este apasionante deporte.

Para los amantes del esnórquel, Playa La Boquita es el mejor sitio para admirar la flora y su abundante fauna marina, como mantarrayas, erizos y peces globos, entre muchas otras especies; además, podrás apreciar el barco hundido y sus arrecifes de coral.

En cuanto al buceo, hay sitios para todos los niveles. A los principiantes se les recomienda la zona de “Las Hadas”, “La Ahogada” o “La Audiencia”, que tiene una profundidad menor a los 12 metros y escasas corrientes, perfectas para zambullirse en sus aguas cristalinas.

Los más experimentados pueden dirigirse hacia “La Roca Elefante”, una zona con grandes profundidades y fondo rocoso, donde se puede admirar un cañón submarino, o “Los Frailes”, que son pequeños riscos donde la profundidad alcanza hasta 27 metros y cuenta con corrientes relativamente fuertes.

La pesca deportiva es, sin duda, una de las actividades más populares de Manzanillo. Gracias a su clima, es común encontrar grandes especímenes de marlines, pez vela y otras especies que abundan en la zona; Manzanillo es conocida como “La capital mundial del pez vela”, por este motivo, cada noviembre, Manzanillo se vuelve sede del importante “Torneo Internacional Dorsey”, al que asisten competidores de todo el continente.

Por sus hermosos paisajes llenos de vegetación y distintas actividades, Manzanillo es un destino que enamora a sus visitantes todo el año, con días soleados, un agradable ambiente y sus relajantes playas.

Cuyutlán: Una playa que te enamora
Estar en Cuyutlán es vivir una experiencia sensorial. Colocarse frente a un mar con tonos esmeraldas y enterrar los pies sobre la arena es, sin duda, un momento sublime.

Si cierras los ojos, podrás escuchar el fuerte oleaje que caracteriza a esta playa. Además, el espectáculo visual que ofrece el majestuoso Océano Pacífico de agua azul turquesa, combinado con la arena gris y las multicoloridas sombrillas en la playa, la hacen muy especial.

Es considerado el lugar perfecto para los que disfrutan del surf y windsurfing, reconocido a nivel internacional por la altura que alcanzan sus olas, condición predilecta para los amantes de estos deportes acuáticos. Si prefieres nadar, debes respetar los banderines de seguridad, debido a que la mayor parte del año mantiene oleaje fuerte.

Otro atractivo es el Museo de Sal, que se encuentra a 200 metros en la localidad, donde se exhiben maquetas y objetos representativos que se utilizan en la producción de este mineral. Se dice que la sal de mar de este lugar es una de las tres mejores del mundo. Quizá por eso los platillos de la región, que llevan esta sal, son exquisitos.

Si prefieres el ecoturismo, a cuatro kilómetros al sur de Cuyutlán se encuentra el Centro Ecológico “El Tortugario”, espacio donde se protege, conserva e investigan a animales en peligro de extinción. Se pueden observar tortugas, iguanas y cocodrilos; además, de ayudar en la liberación de pequeñas tortugas para que regresen al mar.

Dentro de las mismas instalaciones se encuentra el Estero Palo Verde, en el que abundan manglares. Al dar un recorrido en lancha podrás observar la diversa vegetación y fauna silvestre del lugar, en donde se aprecian islotes, hábitat ideal de garzas blancas, aves que al comenzar su vuelo hacia el cielo brindan un espectáculo maravilloso.

A unos cuantos metros del tortugario te espera un emocionante tour en lancha: la observación de aves. Puedes ver poco más de 20 especies. Si eres un fanático de ellas, tienes que conocer este magnífico paraíso.

Para finalizar tu encuentro en este entorno natural y cultural, puedes dar un paseo por el malecón, donde podrás disfrutar de algún postre tradicional y terminar tu visita en la playa observando un inolvidable atardecer. Si lo prefieres, puedes acampar al calor de una fogata y dejarte seducir por el inigualable sonido de las olas en medio de la noche bajo la luz de la luna y múltiples estrellas.

Cuyutlán es un destino que te atrapa enseguida; debes estar dispuesto a enamorarte de la naturaleza, abrir tus sentidos y dejarte llevar por el sonido de las olas mientras disfrutas de la brisa del mar.

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