Por Ramón Rivera / Fotos: Edgar Xolot

Hay decenas de lugares en la CDMX para disfrutar de esta bebida fermentada, pero también de gastronomía elaborada por jóvenes chefs para maridarla.

Usa el vaso correcto
La cerveza artesanal está de moda. El boom comenzó hace poco más de una década en el norte del país, en Baja California. Ahora, en cada rincón del país hay una cerveza local que compite con las grandes compañías, por lo que han surgido innumerables lugares en la Ciudad de México para disfrutar de estas bebidas innovadoras y originales.

En esta ocasión pedimos la colaboración de Michael Scott, director de La Buena Cheve (www.labuenacheve.com) para recorrer uno de los muchos itinerarios de cerveza artesanal que hay en la capital del país.

Michael ha viajado por más de 30 naciones promoviendo el consumo. Llegó hace varios años desde su natal San Francisco a Baja California para elaborar su propia cerveza; tiempo después se trasladó a la CDMX para asesorar a los empresarios en la selección de las bebidas; además, encabeza catas, organiza tours e inspira el gusto por la cerveza a través de las redes sociales.

Comenzamos en Doble Malta (Parroquia 327, Col. Del Valle). Tiene más de 150 etiquetas, principalmente de la región de Baja California y de la CDMX, así como de Estados Unidos y Alemania.

Michael nos explica que este bar se caracteriza por su excelente selección de cerveza, “aquí tienen etiquetas que difícilmente podrás encontrar en algún otro sitio”. Mamut, Colimita, Tripel Karmeliet y Leffe son las recomendaciones para tu primera visita.

Seguimos uno de los consejos de Michael, pedir un vaso especial para degustar la Mamut Black IPA, ya que “es extremadamente importante; permite que la cerveza libere sus aromas y concentre sus sabores”.

La mayoría de sus clientes son frecuentes y cuando llegan nuevos, no imponen algún estilo, preguntan cuáles son los gustos y les hacen una pequeña introducción sobre los estilos que podrían gustarle.

Prueba nuevos sabores
El tasting room de la cervecera Principia (Magdalena 311, Local A, Col. Del Valle) es la segunda parada. De sutil elegancia, el sitio combina alta gastronomía con su variado catálogo de cervezas, las cuales se pueden conocer en una pantalla.

Es un ambiente relajado y de buen gusto, es una especie de lounge, en donde suelen reunirse amantes de la cerveza artesanal. Es un buen lugar para estar en pareja o en compañía de los amigos.

Seguimos otra de las recomendaciones: probar sabores desconocidos, “es la regla más importante. Beber nuevos estilos te permite experimentar y adaptarte a diferentes sabores y aromas”, indica Michael.

Por eso pedimos el flight: vasos pequeños de cuatro onzas para seleccionar cuatro de las 12 cervezas de barril de la casa. No te pierdas Principia American Wheat Alea y Principia Session IPA.

Elige por su estilo
Llegamos a Malta líquida (Luz Saviñón, esq. Sánchez Ascona, Col. Narvarte). Comenzó hace siete años con la comercialización de cervezas Premium, pero con el paso del tiempo pasó de la venta a la creación de un pequeño local “con una pasión desbordante por la cerveza artesanal”, afirma Arturo Montiel, director, quien busca “generar una cultura por la cerveza artesanal”.

Tienen más de 250 etiquetas provenientes de distintas regiones de México, principalmente de Baja California: Ensenada, Tijuana y Mexicali, además de Bélgica, Alemania, Turquía y Estados Unidos. Los clientes son repetitivos y conocen sus gustos, pero siempre están ávidos por descubrir nuevos sabores y estilos.

Otra sugerencia de Michael es “degustar cervezas con los estilos que más nos gusten: tostado, chocolate, afrutado, cítricos o caramelizados”. Además, se deben evitar las de alto grado de alcohol. Aquí las opciones son Foca Parlante y la Baja Súper IPA.

Pide una muestra
El Tasting Room (Chiapas 173, Col. Roma) fue la siguiente visita. Se caracteriza por sus 22 líneas de cerveza de barril; es el sitio con mayor número de estilos en la CDMX. El local, estilizado y pulcro, eliminó la publicidad, ya que la intención es que la cerveza sea la protagonista. De ahí que pidiéramos varias muestras.

El menú también fue diseñado para degustarse con los diferentes sabores de cerveza, pues en opinión de Ernesto Mora, director del local, no es “una bebida para emborracharse, sino para disfrutarse”. Cada mes se organizan catas, degustaciones y maridajes con chefs invitados.

Pese a que la cerveza es el mayor atractivo, también tienen 15 mezcales y amplia variedad de cocteles, ya que han notado que este tipo de bebidas se complementan muy bien y son muy solicitadas por los numerosos extranjeros que visitan el bar.

Solicita asesoría
Proseguimos en Trappist (Álvaro Obregón 298, Col. Condesa). Pequeño en sus dimensiones, pero grande en su oferta: comercializan más de 500 etiquetas al año, entre las cuales se incluyen las de la casa que elaboran dos veces al año. Predominan las del país, así como de Alemania, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Japón, Gran Bretaña, Venezuela y Chile.

Siguiendo la recomendación de Michael pedimos ayuda al barman y gerente Carlos Sánchez. Ahí reafirmamos que los bartender siempre están dispuestos a disipar dudas, dar buenos consejos y ofrecernos distintas opciones hasta encontrar la que más nos guste.

El menú incluye tapas, pollo al curry y los platillos del chef, como Baked BBQ Sandwich, tostadas de sierra ahumada (imperdibles) o salchicha trappist.

Así, maridando platillos y cervezas, concluyó un viaje repleto de pasión, sabores y olores.

Consejos prácticos
Michael Scott, director de La Buena Cheve ofrece algunos tips para quienes se inician en el mundo de la cerveza artesanal. Aconseja que antes de probar, se debe mirar: “¿está clara?, ¿turba?, ¿oscura?; después, agitar el vaso para que suelte el aroma y estimule la carbonatación. Oler: el 90% de la experiencia proviene únicamente del aroma. Probar: déjala reposar sobre tu boca, que toque tus papilas gustativas, ¿se queda el sabor?, ¿permanece en tu lengua?, ¿se escapa rápidamente? Con estos sencillos pasos podrás seleccionar la que más se acerque a tus gustos”.

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