Rioverde es una ciudad tranquila, limpia, y muy hospitalaria. Los incansables viajeros llegan a ella principalmente atraídos por su magnífica oferta ecoturística.


Entre cascadas, saltos y descensos en rappel, este cañón ofrece una experiencia llena de aventura. Al llegar aquí pensarás que es uno de los lugares más bonitos que has visto: aguas cristalinas y abundante vegetación que pinta de verde cada rincón.

El recorrido comienza con una caminata seguida de una buena nadada que conduce a la primera cascada. Ésta es de 16 metros, por lo que lo más recomendable es descenderla en rappel, aunque los aventureros que se atrevan, se pueden aventar para sumergirse en el agua de un gran salto. Ya sea que hayas bajado de una manera u otra, en este punto la adrenalina ya se encuentra a todo lo que da, por lo que estarás más que listo para disfrutar los otros cuatro descensos que te esperan.

El recorrido es amigable y apto para principiantes o experimentados que gusten de sentir la adrenalina al máximo. Para disfrutarlo de la mejor manera, la temporada ideal para su visita es de noviembre a mayo.

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