El itinerario incluye las ciudades de Guadalajara, Culiacán y Hermosillo, que en conjunto ofrecen negocio, tradiciones, cultura, gastronomía y playas; una muestra de los vastos atractivos de nuestro país.

Guadalajara: Cuna de tradiciones
La capital de Jalisco se ha consolidado como la segunda ciudad más visitada del país y uno de los 10 destinos con mayor número de turistas en México, debido a que tiene múltiples atractivos y es cuna de símbolos nacionales como el mariachi, el tequila y la charrería, declarada hace un año como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Viajar en dos ruedas
En esta ocasión decidimos descubrir los atractivos en bicicleta, pues desde hace tres años inició las rentas temporales (www.mibici.net), como un servicio público para los locales, pero para quienes estamos de paso tiene opciones de uno, tres o siete días en recorridos ilimitados de 30 minutos; de esta manera puedes pasear a tu ritmo y hacer pausas en el camino para comer, visitar algún museo o realizar compras.

El servicio cuenta con 236 estaciones y más de dos mil bicicletas en un horario de las 6:00 a las 00:00, así como decenas de cliclovías bien señalizada con división para las bicicletas y los autos. Te recomendamos bajar la aplicación de la compañía a tu celular, ya que ahí puedes conocer la ubicación de las estaciones, unidades disponibles y mapas para seleccionar las rutas.

Jalisco
Una decena de calles concentran las más antiguas y hermosas, entre las que destacan la Casa de los Abanicos, actual University Club. La majestuosidad del inmueble no sólo resalta por sus dimensiones, sino también por los materiales empleados en su construcción. De estilo ecléctico, en esta antigua vivienda ahora se organizan exposiciones temporales en su interior y eventos sociales en el exterior, gracias a sus amplios jardines.

Escuela tapatía de arquitectura
Dejamos la bicicleta para admirar por fuera y por dentro tres de las casas que proyectó el afamado arquitecto Luis Barragán. La primera fue la Casa de Cristo (calle Pedro Moreno 1612). Se dice que fue su primer proyecto individual y por eso se le conoce como el iniciador de la Escuela Tapatía de Arquitectura.

Paseo Chapultepec
Después nos dirigimos al Paseo Chapultepec, una de las avenidas más populares de la metrópoli. Su traza –que data del siglo XIX– incluye ocho fuentes que adornan el camino, así como galerías, cafés, bares y restaurantes. Aquí se organizan conciertos durante el día, exposiciones de pintura y de fotografía al aire libre, además se monta un tianguis de artesanías.

Para degustar la gastronomía local y los platillos mexicanos, una de las opciones es la cantina “La Nacional”; para paladear la cerveza artesanal nada mejor que el pub “El Grillo”, de gran ambiente y mejor servicio.

Otra interesante alternativa es “LaCer” (Laboratorio Cervecero), complejo conformado por varias compañías, dedicadas especialmente a los amantes de esta bebida fermentada, donde puedan ahondar en su conocimiento cervecero. Cuenta con medio centenar de opciones, además de comida para maridar; también se organizan talleres y conferencias con expertos.

Mirada fugaz al Centro Histórico
Aquí está la Catedral Metropolitana, del siglo XVI. La fachada está construida por una mezcla de estilos arquitectónicos, las torres actuales de 65 metros de altura fueron construidas en el siglo XIX, ya que las originales se derrumbaron en el temblor de 1818; la cúpula tampoco es original y fue reconstruida en 1875. Anexo a la catedral está el Cabildo Eclesiástico con una bella fachada en cantera.

Otra de las construcciones de mayor simbolismo es la Parroquia de San José de Analco, de 1543: se dice que fue el centro religioso más importante de su época, de ahí sus ostentosos terminados. La fachada se compone de dos cuerpos rematados en un ático con detalles ornamentados de influencia indígena.

Culiacán: Briosa por naturaleza
Conjuga armoniosamente paisajes naturales y la tranquilidad del campo con el dinamismo de una urbe en constante crecimiento.

Enmarcado por su riqueza natural, que la ha impulsado a convertirse en una de las ciudades de negocios más importantes del noroeste del país, Culiacán también es uno de los destinos turísticos más atractivos de la región.

Ciudad entre ríos
Activa y pujante, esta localidad se desarrolló alrededor de los ríos –Humaya y Tamazula que se unen en el centro para conformar el río Culiacán–, los cuales enmarcan su dinámico desarrollo. El crecimiento que ha vivido en los últimos años ha dado lugar a un progreso paralelo en su oferta de productos turísticos, pues el destino ha visto cómo se ha preparado su gente para brindarle más opciones y de mayor calidad. Así lo pudimos comprobar durante nuestro recorrido.

Centro Histórico, ineludible
Pasear por el Centro Histórico, sentarse en alguna de sus terrazas a tomar un café o una cerveza bien helada, hacer compras en sus negocios, ir a una exposición de arte en una galería o alguno de sus museos, son actividades imprescindibles cuando se visita por primera vez esta ciudad.

Ubicado dentro del Centro Histórico, está el Paseo del Ángel, un concepto de recreo y esparcimiento, que incluye cafés, restaurantes de comida regional, bares y tiendas de artesanías. Y es aquí donde se percibe la calidez de su gente.

Igual de atractivo es el Barrio Histórico, un espacio bohemio, cultural y gastronómico, engalanado con majestuosas construcciones señoriales. Aquí se encuentra la tradicional Plazuela Rosales, donde se organizan eventos culturales y artísticos.

Más adelante está el parque Las Riberas, único del noroeste del país en el centro de la ciudad con más 462 mil metros de ribera, por lo que te aconsejamos tener tiempo suficiente para disfrutar de las actividades al aire libre, como transitar por su ciclovía, deslizarte por una tirolesa, practicar escalada en los muros artificiales, realizar paseos en lancha o gozar de los conciertos.

Experiencia compartida
Una de las atracciones que no te puedes perder en este lugar son las callejoneadas con banda, que se organizan en el primer cuadro de la ciudad, momentos antes del anochecer. El punto de reunión es precisamente el parque Las Riberas; ahí, poco a poco, van llegando los locales y turistas para iniciar el paseo de poco más de dos horas.

En el camino se fueron uniendo más personas, contagiadas por la música y la alegría que emanaba del grupo. Nuestra marcha finalizó con una verbena popular en el Barrio Histórico. Otros recorridos pueden concluir en el Paseo del Ángel o en alguna fiesta particular si así fue convenido.

Pasión por la cultura
Al día siguiente visitamos el Museo de Arte de Sinaloa, también conocido como MASIN. Su sede es una de las construcciones más antiguas de Culiacán, que data de principios del siglo XIX. Desde sus inicios y hasta 1990, fue utilizado por diferentes dependencias gubernamentales, pero desde 1991 abrió sus puertas como museo y ahora se exhiben más de 400 piezas de arte.

Este recinto alberga obras de algunos de los artistas plástico más talentosos de México, como Pedro Coronel, Rufino Tamayo, José Luis Cuevas, Francisco Toledo, Atanasio Vargas, José Clemente Orozco y Dr. Atl, entre otros pintores; incluso exhibe un autorretrato de Diego Rivera, fechado en 1906.

En la explanada principal se encuentra una pieza enigmática: el Meteorito de Bacubirito, descubierto en 1871. De acuerdo con investigaciones recientes de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) es el segundo más grande del mundo en exhibición, tiene una masa de 20 toneladas que lo confirman como el quinto más grande y el más largo descubierto en el planeta.

Playas de Culiacán
En nuestro último día por la ciudad, decidimos ir a las playas de Culiacán: Las Arenitas, Ponce, El Conchal, La Puntilla y Cóspita, que se caracteriza por su belleza y la tranquilidad de sus aguas. Son muy atractivas, por lo que en los días de asueto están pletóricas.

Después de disfrutar de las cálidas aguas del mar y practicar las actividades acuáticas que se pueden hacer en la zona (canotaje, ski acuático y pesca de lobina), decidimos relajarnos para disfrutar de una “michelada estilo Sinaloa”, se prepara en tarro frío escarchado con sal. Además de cerveza y jugo de limón, se adereza con salsas de camarón, marisquera e inglesa, así como picante y se le agrega coctel de tomate y almeja.

Mientras gozábamos del espectacular atardecer, degustamos algunos de los platillos tradicionales de la región: almejas asadas, ceviche y pescado zarandeado, preparados por expertos cocineros.

Hermosillo: Corazón de Sonora
De una clara vocación industrial y de negocios, famosa por sus cortes de carne, hay decenas de establecimientos diseminados por toda la ciudad, Hermosillo tiene múltiples atractivos y opciones para disfrutar de una estancia placentera, por lo que ha tenido un crecimiento exponencial, el cual se puede apreciar desde el Cerro de la Campana, ubicado en la zona centro de esta localidad.

Espíritu juvenil
Así que nada más al bajar del avión de Aeromar, nos dirigimos hacia el mirador que está en la cúspide de la colina; durante el trayecto nos encontramos con grupos de jóvenes que suben o bajan, aspecto característico de la capital de Sonora, pues hay una gran cantidad de instituciones educativas con más de un centenar de carreras profesionales, por lo que el espíritu juvenil se puede apreciar prácticamente en toda la ciudad.

Desde lo alto de su famoso montículo –nombrado Monumento Histórico de Sonora desde hace más de medio siglo– nos ofrece una vista privilegiada, que nos permite confirmar el vertiginoso desarrollo de esta urbe.

Bajamos por la ladera oriente, en donde se ubica uno de los sitios de mayor interés de la ciudad: el edificio de la Penitenciaría, actual sede del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) del estado y también del Museo Regional de Sonora.

Obra del polaco Arthur F. Wrotnowsky, el inmueble fue inaugurado el 15 de septiembre de 1908, para conmemorar las fiestas patrias, por lo que es uno de los más representativos de la etapa Porfirista de la entidad.

Arquitectura y gastronomía
A unas cuantas calles de ahí se localiza la Plaza Zaragoza, el principal punto de reunión de los habitantes, ya que es el centro de verbenas populares. Está rodeada por la Catedral y los palacios de gobierno municipal y estatal; también tiene un antiguo quiosco de estilo morisco, que según se dice fue traído desde Florencia, Italia a finales del siglo XIX para embellecer el lugar.

En uno de los costados se encuentra la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, de dos torres. Esta majestuosa construcción fue edificada entre 1877 y 1908. Y desde 1905 –año en que se llevó a cabo la colocación de la imagen de Nuestra Señora de la Asunción– se realizan durante el mes de agosto las fiestas patronales de la virgen, conocida popularmente como “Nuestra Señora de Hermosillo”.

Continuamos nuestra visita por la Universidad de Sonora, que tiene distintos servicios al público, además de ser sede del Centro de las Artes y del teatro “Emiliana de Zubeldía”. Muy cerca está la Casa de Cultura, que desde hace más de 30 años se dedica a promover, rescatar y preservar las manifestaciones culturales de los sonorenses.

Finalizamos el día en Villa de Seris, que debe su nombre a la etnia ancestral, cuyos integrantes se dedican principalmente al trabajo artesanal que consiste en el tallado de madera y el tejido de canastas, además de la elaboración de collares de concha, recolectadas en las costas cercanas, ya que el territorio seri se extiende hasta la Isla del Tiburón.

Cultura y playas
Hermosillo cuenta con más de 270 kilómetros de litoral, entre los que destaca, por su cercanía, Bahía de Kino –distante a unos cien kilómetros del centro–, de bellas playas y tranquilas aguas. Su nombre se debe al misionero jesuita Eusebio Francisco Kino, quien recorrió estas tierras durante su labor evangelizadora en el siglo XVII.

Además de los atractivos naturales, te recomendamos el Museo de los Seris, que exhibe artesanías, instrumentos musicales, atuendos y utensilios, que aún en la actualidad son utilizados por esta comunidad en sus labores cotidianas.

Aquí hay pequeños hoteles, hostales y tráiler parks, además de restaurantes y servicios para la práctica de la pesca deportiva, ya que abunda especies como dorado, barrilete y atún.

Comments are closed.